Las hermanas Evanette Onezaire y Jeanne Voltaire, de la Congregación de las Hermanitas de Santa Teresita del Niño Jesús, estaban en la ciudad de Mirebalais como misioneras.
Fue tras archivar un proyecto de ley que prohibía a iglesias realizar expresiones políticas durante sus actividades religiosas. La iniciativa preveía sanciones que iban hasta la disolución.
Se trata de un compilado de textos litúrgicos para la celebración de misas en honor a la Madre de Dios. El episcopado mexicano lo presentó el día de la Anunciación del Señor.
El arzobispo de Caracas resaltó que la canonización de la fundadora de la congregación Siervas de Jesús es "un reconocimiento a la mujer venezolana".