Nicaragua: los sacerdotes, obligados a pedir permiso semanalmente para celebrar misa
- 15 de marzo, 2025
- Managua (Nicaragua) (AICA)
La medida forma parte de una estrategia sistemática de persecución, con el objetivo de someter a la Iglesia y silenciar cualquier voz disidente, reveló un informe de Solidaridad Cristiana Mundial.

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo instauró recientemente un control sin precedentes sobre la Iglesia Católica en Nicaragua, obligando a los sacerdotes a presentarse cada semana ante la Policía para obtener autorización en relación con la realización de sus servicios religiosos. Esta medida forma parte de una estrategia sistemática de persecución, con el objetivo de someter a la Iglesia y silenciar cualquier voz disidente.
La organización Solidaridad Cristiana Mundial (CSW) denunció que las restricciones impuestas a los cristianos en Nicaragua son "severas". CSW advirtió que, "en Nicaragua, se está obligando a los clérigos a presentarse semanalmente ante la policía y a solicitar la aprobación del contenido de sus servicios". Las procesiones y actividades públicas de la Iglesia Católica están prohibidas, mientras que, dentro de los templos, todas las actividades son estrictamente vigiladas.
La represión no se limita a la Iglesia católica. Iglesias evangélicas también son blanco de la represión, con varios de sus líderes encarcelados, despojados de sus bienes, desterrados y desnacionalizados.
Desde las protestas ciudadanas de 2018, brutalmente reprimidas, Nicaragua se encuentra sumida en una crisis de derechos humanos que afecta gravemente la libertad religiosa. La Iglesia católica, por su apoyo a los manifestantes y sus críticas al régimen, ha sido objeto de constantes ataques. Muchos sacerdotes están bajo "medidas cautelares" y deben reportarse semanalmente ante la policía, detallando sus actividades religiosas futuras.
222 violaciones a la libertad religiosa fueron documentadas en 2024
El informe de CSW documenta 222 violaciones a la libertad religiosa el año pasado en el país centroamericano. Además, se consigna que el cierre masivo de organizaciones sin fines de lucro afectó a miles de personas, muchas de ellas vinculadas a grupos religiosos. También varias congregaciones protestantes perdieron su estatus legal, y algunas denominaciones, como la Iglesia Episcopal y la Iglesia Morava de Nicaragua, vieron sus bienes amenazados con confiscación.
La persecución también ha alcanzado a laicos comprometidos con la labor pastoral. En efecto, en 2024, al menos 46 personas fueron arrestadas por motivos religiosos, incluyendo a Carmen María Sáenz Martínez y Lesbia del Socorro Gutiérrez Poveda, colaboradoras de la diócesis de Matagalpa. Ambas mujeres estuvieron detenidas desde agosto, sin que sus familias recibieran información sobre su paradero.
Nicaragua ha dejado de ser un país donde se respeta la libertad religiosa, convirtiéndose en un Estado autoritario que persigue a la Iglesia y silencia cualquier oposición, concluye CSW.+