Mons. Giobando: 'La vida de los caídos en Malvinas, una llama siempre encendida'
- 3 de abril, 2025
- Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Mar del Plata encabezó la oración en un acto convocado por el intendente Guillermo Montenegro para recordar a los soldados que combatieron en la guerra.

Al conmemorarse el miércoles 2 de abril el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, participó de un acto convocado por el intendente de esa ciudad, Guillermo Montenegro, y destacó "la gracia del coraje y la decisión de sacar adelante nuestra patria", que tuvieron los combatientes argentinos en las islas.
El prelado, quien encabezó la invocación religiosa, invitó a los presentes a dar gracias a los que entregaron sus vidas en las Islas Malvinas y también por quienes sobrevivieron y hoy son "memoria viva de esa guerra", de quienes valoró "su ofrenda y decisión de defender un territorio que será siempre argentino".
En ese contexto, el obispo pidió que sus vidas "no queden en el olvido", sino que sean como una llama "siempre encendida".
Monseñor Giobando aprovechó la ocasión para pedir perdón "por la decisión de reclamar nuestros derechos sobre las islas de esa forma y en esas circunstancias", y recordó que "hay otros caminos que no son la guerra y el derramamiento de sangre".
"Perdón por la cantidad de muchachos soldados, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas que dejaron sus vidas y sus ilusiones en las Islas. Por ellos y por tantos errores cometidos en nuestra Patria, ayer y hoy, pedimos perdón y que puedan descansar en paz".
Al recordar también el 20° aniversario de la muerte de San Juan Pablo II, el pastor diocesano destacó el papel que el papa polaco tuvo como "mensajero de la paz" en aquel momento de la Argentina.
Sobre el final de su mensaje, rogó a Dios que podamos tener "la gracia del coraje y la decisión de sacar adelante nuestra patria, como lo hicieron nuestros héroes". "Había que ir y fueron, había que luchar y lucharon, había que morir y murieron; y no fue en vano. Aquí estamos y pedimos a Dios su bendición y protección", exclamó.+