Con una jornada de reflexión y oración y una peregrinación desde la capilla Santa Cecilia hacia la catedral, los consagrados elaboraron propuestas de acción en conjunto y participaron de una misa.
El obispo de Mar del Plata encabezó la oración en un acto convocado por el intendente Guillermo Montenegro para recordar a los soldados que combatieron en la guerra.
"Que haya más lugar para el perdón y la misericordia; así seremos testigos de esperanza", planteó el obispo de Mar del Plata en el marco del jubileo de los sacerdotes y diáconos de la diócesis.
Participaron más de 200 personas de las diversas parroquias y espacios de la diócesis. El obispo, Mons. Giobando, recordó que "el catequista es el que muestra esa luz inextinguible que es Jesús".