El sacerdote hizo un balance de sus nueve años en esa "aventura maravillosa", y agradeció, con nombre y apellido, a sus colaboradores más cercanos. Desde fines de enero, será párroco en Bigand.
Junto con el obispo, Mons. Araya, religiosas, religiosos, sacerdotes y representantes de otras formas de esa realidad dialogaron sobre los desafíos de una Iglesia sinodal, la escucha y la misión.
Con el lema 'Unidos para cuidar a los que nos cuidan', estará destinada a brindar apoyo a los sacerdotes, quienes dedican sus vidas al servicio del Señor y de toda la comunidad.
En la misiva, también firmada por Mons. Fournau, se anuncia que la apertura arquidiocesana será el 29 de diciembre, en la catedral local, y se indican los templos jubilares y cómo ganar indulgencias.