Jueves 3 de abril de 2025

Mons. Colombo: 'La Cuaresma, tiempo para acercarse a la misericordia de Dios'

  • 31 de marzo, 2025
  • Mendoza (AICA)
Así lo subrayó el arzobispo de Mendoza, al reflexionar sobre la significación profunda de la parábola del hijo pródigo, en la que se invita a hacer la experiencia de la reconciliación con Dios.
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El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, presidió la Eucaristía desde la parroquia Nuestra Señor de Monserrat, de la ciudad mendocina de Godoy Cruz, donde recordó que la Cuaresma es un tiempo para acercarse a la misericordia de Dios, para hacer la experiencia de la reconciliación con "Aquel que nos amó primero"

En su reflexión sobre la parábola del hijo pródigo, que "nos hablan del amor de Dios, pero también de la tragedia humana", el arzobispo mendocino hizo hincapié en uno de los personajes al plantear: "Esa experiencia profunda de indignidad, de lejanía, de sentirse verdaderamente fuera del amor, abandonado, es la experiencia del reconocimiento del propio pecado; es la experiencia humana de tocar fondo y sentir la nostalgia de Dios"

El prelado, destacando la figura del padre en el relato evangélico y su espera del hijo que se fue, graficó: "Así Dios, con nosotros, espera nuestra vuelta y está siempre abrazándonos con su ternura, revistiéndonos de la dignidad perdida, otorgándonos ese amor que nos hace plenamente nosotros mismos" 

"La fiesta es la coronación de esta relación recuperada; la fiesta es la expresión de un amor que se ha visto reencontrado y que ha vuelto a habitar el corazón de ese hijo y la relación del padre con él", puntualizó.

Monseñor Colombo considera que es una historia muy fuerte la que Jesús propone "porque, sin hacer de ello un estudio psicológico, nos va retratando también a todos en nuestra relación con el mal del otro, con la culpa de los otros y con nuestras propias incapacidades de entender"

"'Déjense reconciliar con Dios', nos decía la segunda lectura; peguemos también nosotros la vuelta, volvamos a la casa del padre. Eso es la Cuaresma, reencontrarnos con el amor de Dios, que siempre quiere abrazarnos y nos invita a empezar una historia nueva allí donde nosotros creíamos que habíamos terminado y ya no teníamos salida, ni esperanza ni anhelos nuevos", profundizó. 

El arzobispo puntualizó que "Dios, como el padre de la historia, está saliendo a nuestro encuentro este Domingo de la Alegría. Que este Domingo de la Esperanza sea la posibilidad de pegar la vuelta y reencontrarnos en la casa de nuestro Dios Amor".

"La misa es esa fiesta en la que todos estamos invitados a reconocernos parte de una fiesta grande: que lleguemos a la Eucaristía con esa certeza de que el abrazo del Padre nos revela nuestra gran dignidad de hijos amados; y que el hijo mayor de nuestra historia no es aquel de la historia de Jesús, sino el mismo Jesús, que es todo misericordia y que paga con su vida nuestro rescate", concluyó.+