Representantes de las tres religiones monoteístas más importantes se unieron en el monasterio de Santa Catalina para conmemorar sus 12 años de pontificado y pedir por su pronta recuperación.
Al recibir a sacerdotes y monjes de la Iglesias orientales les recordó que "los cristianos todavía divididos son como 'fragmentos' que deben encontrar la unidad en la confesión de la única fe".
En la clausura de la Semana de la Oración por la Unidad de los Cristianos, el Papa animó a dar un paso decisivo en ese sentido, apuntando a una fecha común para la celebración de la Pascua.
Durante la audiencia general, el pontífice compartió su conversación con la parroquia Sagrada Familia, de Gaza, y también recordó a las víctimas de los incendios en Los Ángeles.