En la clausura de su Asamblea Plenaria, los prelados manifestaron su preocupación por las recientes denuncias de corrupción que salpicaron a distintas instancias en el país.
El Supremo Tribunal Federal decidió permitir que crucifijos e imágenes de santos permanezcan en los edificios públicos. Ocho de los once magistrados rechazaron una moción para su eliminación.
Al recibir a la policía financiera italiana, Francisco destacó la importancia de la justicia, la solidaridad y un nuevo humanismo en la sociedad actual.
"La justicia que tarda no es justicia", manifestó el episcopado peruano, reafirmando su lazo histórico con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en el servicio del bien común.