Jueves 3 de abril de 2025

Mons. Uriona: 'Enamorarse del Dios que es padre y está siempre dispuesto a recibirnos'

  • 2 de abril, 2025
  • Río Cuarto (Córdoba) (AICA)
El obispo de Río Cuarto celebró la Eucaristía por el cuarto domingo de Cuaresma y recordó que la Iglesia es un lugar donde se recibe a todos y se ayuda a las personas a encontrarse con Jesús.
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El obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto, monseñor Adolfo Uriona FDP, celebró la misa del domingo 30 de marzo, cuarto del tiempo de Cuaresma, en la capilla Jesús Sacramentado del barrio Alberdi.

Reflexionando sobre las lecturas de ese día, recordó que en este cuarto domingo "ya estamos bien adentrados en este tiempo de gracia, de reconciliación, de penitencia y de preparación para la Semana Santa".

Tomando la Palabra del 'Padre Misericordioso', del evangelio de San Lucas, señaló: "Acá se nos muestran los tres personajes, porque Lucas escribe para una comunidad concreta, que estaba formada por los cristianos que venían del paganismo y eso fue un problema muy serio al inicio de la Iglesia. Los paganos que luego se convirtieron e integraron a la Iglesia, con ciertas costumbres que tenían que ir purificando a lo largo de su vida, con eso los judíos no querían saber nada, y por eso la parábola".

"El hijo -dijo- que se va, que le pide la herencia al Padre, es el símbolo de los paganos; que se va a una tierra extranjera, que se gasta toda la plata del padre en una vida inmoral y licenciosa, quedando en un estado de total postración. Esa persona tenía que cuidar cerdos y para los judíos los cerdos eran los animales más impuros que había".

Mons. Uriona recordó luego al hermano mayor, "es la otra figura y símbolo de los fariseos que critican a Jesús y símbolo de los judíos que no querían aceptar a los paganos en la comunidad"; mientras que "el Padre es Dios, el Padre es a quien no le importa la condición de la persona, sino que ambos dos son hijos. Así que cuando vuelve el hijo menor y el mayor lo cuestiona, el padre le dice 'todo lo mío es tuyo'", manifestó.

"Era necesario que este hijo que se había perdido fuera recibido de esta manera y que hiciera una fiesta. El Padre es el corazón magnánimo que recibe a todos", enfatizó el obispo de Río Cuarto.

Finalmente, dijo que "para nosotros, este un texto que nos invita a un examen de conciencia; la Iglesia tiene que ser, como dice insistentemente el Papa Francisco, una Iglesia de puertas abiertas, donde se reciba a todos y se ayude a las personas a cambiar de vida y encontrarse con Jesús".

"Pidamos al Señor que nos ayude a comprender el sentido hondo de esta Palabra, que nos invita a enamorarnos de ese Dios que es padre y que siempre está dispuesto a recibirnos".+