Mons. García Cuerva consagró el nuevo templo de San Martín de Porres
- 2 de abril, 2025
- Buenos Aires (AICA)
En la reapertura de la parroquia del barrio porteño de Belgrano, el arzobispo llamó a la comunidad a recibir a todos sin preguntar de dónde viene ni poniéndole requisitos ni exigencias a su vida.
En un clima de profunda alegría y comunión, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presidió la misa y realizó los signos de consagración del nuevo templo de San Martín de Porres, que reabrió sus puertas en el barrio porteño de Belgrano.
En la homilía, el arzobispo reflexionó sobre "esta parábola del Padre, en ese mismo Dios, que habla de este Dios con el que estamos invitados a reconciliarnos. Y entonces eso ya nos está hablando de un Dios que respeta nuestra libertad".
"Seguramente el Padre percibe que el Hijo se va a equivocar, pero respeta su libertad. Y no solamente es un Dios que respeta la libertad, sino que, encima, soporta nuestros planteos", subrayó y agregó: "Al mismo tiempo, es un Dios que espera y que espera atentamente".
Luego expresó: "Dios que ama y ama hasta dar la vida. Por eso dice que cuando el hijo volvió, lo abrazó y lo besó. No dice que quiere nada más. Lo demuestra. Y lo demuestra no solo en la parada con abrazos y con besos. Sino que después lo demuestra en la historia, entregando su vida por amor a nosotros en la cruz".
"Nuestro Dios es un Dios de la alegría, un Dios que hace fiesta. A veces hemos entendido que hay que estar bien serios para hablar de las cosas de Dios y para celebrar la misa", profundizó.
En otro momento de su reflexión, monseñor García Cuerva aseguró que "es bueno en este día de la consagración del templo de San Martín de Porres que podamos volver a poner a Dios en el centro".
"Es el Dios en el que creemos, es el Dios al que celebramos aquí, es el Dios al que seguramente queremos transmitir en las iglesias, es el Dios que comparten los jóvenes en sus grupos y es el Dios en el que creemos los adultos, los mayores y las distintas actividades que se darán aquí en el templo", puntualizó.
El arzobispo de Buenos Aires llamó a la comunidad a "ser como la casa del padre misericordioso".
"El padre dice que esperaba y cuando venía el hijo menor, como dije, lo abrazó y lo besó", graficó y completó: "Que cualquier hermano que venga, no le preguntemos de dónde viene, no le preguntemos ni le pongamos requisitos ni exigencias a su vida".
"Que, como el padre de la parábola, lo abracemos, lo besemos y le digamos bienvenido. Esta es la casa de corazones abiertos, la casa de puertas abiertas. Donde ojalá siempre hagamos fiesta porque celebramos y anunciamos a un Dios que nos ama", concluyó.
Agradecimientos del párroco
Agradeciendo a Dios en primera instancia, el presbítero Pedro Giudice, párroco de San Martín de Porres, dedicó unas palabras de gratitud a quienes forman parte de la comunidad, a las hermanas de la Santa Cruz, a los sacerdotes que pasaron por allí y a los sacerdotes que compartieron la misa en el marco de la consagración del templo.+