El Papa anima a los Misioneros de la Misericordia en su ministerio como confesores
- 29 de marzo, 2025
- Ciudad del Vaticano (AICA)
"El perdón del Señor es fuente de esperanza", les expresó a los sacerdotes de esa congregación, en un mensaje leído por Mons. Fisichella. Fue en el marco de su peregrinación jubilar, en curso en Roma.

"Les agradezco porque, con su servicio, dan testimonio del rostro paterno de Dios, infinitamente grande en el amor, que llama a todos a la conversión y nos renueva siempre con su perdón", escribe el Papa Francisco, en su mensaje dirigido a los Sacerdotes Misioneros de la Misericordia, con ocasión de su peregrinación jubilar, que se viene desarrollando del 28 al 30 de marzo.
El texto del mensaje del pontífice -fechado el 19 de marzo, solemnidad de San José y firmado en el Policlínico Gemelli- fue leído por monseñor Rino Fisichella, proprefecto del Dicasterio para la Evangelización, quien presidió, este sábado 29 de marzo, la oración del rosario en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos.
A los misioneros, el Santo Padre les manifiesta allí que le hubiera gustado mucho poder encontrarse personalmente con ellos, y les expresa su gratitud y su aliento por el valioso servicio que dan a la Iglesia en la administración del sacramento del perdón.
"Conversión y perdón son las dos caricias con las que el Señor enjuga toda lágrima de nuestros ojos; son las manos con las que la Iglesia nos abraza a nosotros, pecadores; son los pies sobre los que caminamos en nuestra peregrinación terrena. Jesús, el Salvador del mundo, nos abre el camino para recorrerlo juntos, siguiéndolo con la fuerza de su Espíritu de paz", expresa el pontífice.
Con su misericordia, Dios nos transforma interiormente
Francisco anima a los Sacerdotes Misioneros de la Misericordia a que, en su ministerio de confesores, estén atentos en la escucha, dispuestos a acoger y constantes en el acompañamiento de cuantos desean renovar su vida y regresar al Señor.
"De hecho, con su misericordia, Dios nos transforma interiormente, cambia nuestro corazón: el perdón del Señor es fuente de esperanza, porque podemos contar siempre con Él, en cualquier situación. ¡Dios se hizo hombre para revelar al mundo que nunca nos abandona!".
El Santo Padre concluye su Mensaje deseándoles a todos "una fructífera peregrinación" y, al mismo tiempo, "bendice de corazón su apostolado, pidiendo a María Inmaculada que vele sobre ellos como Madre de Misericordia".+