En distintos templos cristianos de la isla, referentes ecuménicos se unieron para orar y convocaron a dar "testimonio de comunión, en un mundo lacerado por discordias y guerras".
En el inicio de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, el papa Francisco presidió una misa en la basílica de San Pablo Extramuros, en Roma. "Para dar los primeros pasos hacia esa tierra prometida que es la de nuestra unidad, ante todo debemos reconocer con humildad que las bendiciones recibidas no son nuestras por derecho, sino por un don, y que nos han sido dadas para que las compartamos con los demás", afirmó.