Mons. Eduardo García aseguró que ese gesto, en respuesta a su pedido de orar por él, es una forma de "darle nuestro abrazo, para darle fuerzas en este momento de enfermedad, para acariciarlo".
Francisco hizo oír su voz, tras 21 días de hospitalización, en un mensaje a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro para el rezo del Rosario a los que bendijo.
Francisco permanece en condición "estable" y con pronóstico reservado.
Antes de ingresar en el Policlínico Gemelli, Francisco contribuyó al Fondo Don Roberto Sardelli para transformar la antigua Casa del Clero en 20 departamentos para personas necesitadas.