El presidente del episcopado birmano pidió un alto el fuego en la guerra civil de Myanmar para socorrer a las víctimas del terremoto. Ayer siguieron los bombardeos en el país a pesar de la tragedia.
El arzobispo de Yangón rezó por la paz en en el país durante un encuentro interreligioso de oración, días después de que la junta militar gobernante bombardeara una iglesia católica.