El rey británico tenía agendada una visita oficial al Papa en abril, pero el encuentro fue suspendido tras indicaciones médicas. Aún no hay una nueva fecha confirmada.
La audiencia privada con el monarca inglés y su esposa Camila está programada para el 8 de abril, si la salud del pontífice lo permite. El Palacio de Buckingham reza para que pueda concretarse.